El Rebollo (Q.pyrenaica)

El Rebollo Q. pyrenaica es un roble de temperamento robusto, silicícola y basífugo.

Tanto en calidad, como en sus propiedades y características mecánicas y físico-químicas, la madera de rebollo es muy parecida a la de los robles Q. robur L. y Q. petraea L. Podría alcanzar un valor comercial similar, si no fuera por la inestabilidad que tiene después de la corta, con tendencia acusada a producir fendas y deformaciones tangenciales y radiales.

Su distribución está centrada en el occidente de la península ibérica, España y Portugal, con una presencia marginal en el Sudoeste de Francia y el norte de Marruecos. En España existen entre 700.000 y 900.000 ha de montes de rebollo cuyo aprovechamiento y explotación tradicional ha estado dirigido, en la mayor parte de los casos, a la producción de leñas y carbón que se utilizaban como combustible.

Parte de la superficie forestal de esta especie está degradada, y una parte importante está adehesada, sobre todo en Salamanca y Cáceres. La provincia de Cáceres, según el Inventario Nacional Forestal, cuenta con una superficie de 43.112 Ha, con un número total de árboles del orden de 48.525.000.

La elaboración de productos enológicos, para los que está especialmente indicada la madera del rebollo -Ver Referencias-, pudiendo compararse de forma ventajosa con el roble francés y el americano. -Ver trabajo del CIFOR-INIA-, es una nueva forma de aprovechamiento de los recursos de los montes de rebollo que facilita la recuperación y gestión de estos montes, creándose nuevas fuentes de riqueza y puestos de trabajo.